El IRPF sus tipos y sus modelos  

¿Qué es el IRPF?

Es un impuesto que grava la renta obtenida durante un año de las personas físicas residentes en España durante un año natural. Es un impuesto de carácter progresivo y directo.

La base imponible está formada por las distintas rentas que puede ganar una persona física:

  • Los rendimientos del trabajo.
  • Los rendimientos de capital mobiliario también están sujetos al IRPF. Se consideran rendimientos de capital mobiliario por ejemplo los dividendos y los intereses.
  • Rendimientos del capital inmobiliario. Como ya dice el nombre, son ingresos que se obtienen a partir de elementos tangibles, como arrendamientos de locales o subarrendamientos.
  • Los rendimientos de actividades económicas son los ingresos que proceden de la actividad empresarial por cuenta propia. La actividad empresarial a su vez se define como actividad que incluye trabajo y capital conjuntamente y está orientada a ganar dinero.

Por cada parte de la base imponible se pueden deducir costes relacionados a esta actividad.

Retenciones de IRPF:

La retención de IRPF a cuenta de IRPF funciona como un anticipo que la Administración tributaria percibe de una persona física que genera rentas, ya sea un trabajador por cuenta ajena o un autónomo.

En el caso de un trabajador por cuenta ajena la retención se aplica sobre la nómina y en el caso de los autónomos sobre la factura.

El IRPF de los autónomos:

Los autónomos, como personas físicas, tributan su actividad por el IRPF. Además, algunos de ellos, deben aplicar retenciones en las facturas que emiten a sus clientes y declararlas de manera trimestral.

Retención del IRPF de los autónomos:

Los autónomos aplican retenciones en sus facturas. Sin embargo, conviene señalar que no todos los autónomos deben hacerlo.

Solo están obligados aquellos que están dados de alta en las secciones segunda y tercera del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) y cuando el cliente es otro autónomo o empresa (a los clientes particulares no se les aplican retenciones).

El tipo de retención que se aplica es del 15%. No obstante, los nuevos autónomos pueden aplicar el 7% de retención durante los tres primeros años de actividad.

La factura de autónomo y el IRPF:

El IRPF en la factura de los autónomos consiste en aplicar la retención ya mencionada: el 15% de manera regular o el 7% para nuevos autónomos.

La retención se aplica sobre la base imponible y supone unas obligaciones fiscales para el autónomo. Dichas obligaciones consisten en declarar trimestralmente las retenciones mediante el Modelo 130 – para los que tributan por el régimen de estimación directa o el Modelo 131, para aquellos que tributan por módulos.

Gastos deducibles del IRPF:

Los gastos deducibles son aquellos gastos susceptibles de ser deducidos fiscalmente, en este caso, por el lado del IRPF.

Tanto trabajadores por cuenta ajena como autónomos pueden deducirse gastos. Los primeros, debido a sus rendimientos del trabajo. Los segundos, debido a su actividad profesional o económica.

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